Introducción

En los últimos años, las denominadas TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación), han evolucionado a un ritmo vertiginoso. Su progreso incesante ha hecho de las TIC un elemento esencial en los procesos de comunicación actuales. Uno de estos progresos tecnológicos es la conocida como Realidad Aumentada (AR), pero, ¿qué es la realidad aumentada y qué puede aportar al periodismo? La agencia de comunicación Soma la define de la siguiente forma: 

La realidad aumentada es un método de visualización novedoso cuyo fin primordial es recrear escenarios inmersivos y superponer la realidad física a la virtual. Su carácter versátil ha hecho que trascienda al ámbito de la comunicación social y que su uso comience a proliferar en la prensa, sector que ha sabido ver su potencial y explorarlo. Lo que ha conseguido que se alce como una de las fórmulas híbridas más innovadoras, entre lo digital y lo impreso. 

La entrada del siglo XX trajo consigo la multimedialidad de los medios, consecuentemente las formas de atraer al público se han diversificado. Con el objetivo de atrapar la atención de espectadores, oyentes y lectores, y ensalzar el atractivo de la información, se utilizan las imágenes llamativas, las infografías, los vídeos y los gráficos. Pero las nuevas tecnologías han dado una vuelta de tuerca a estos recursos, ya un tanto manidos, y han establecido una comunicación bidireccional con elementos como mapas interactivos y códigos bidi, de los que se sirve la realidad aumentada. En consecuencia, gracias a la realidad aumentada el usuario pasa de ser pasivo a activo, siendo participe del proceso comunicativo